domingo, 11 de septiembre de 2011

La Real echó una manita al Real.

Después de una semana de partidos de selecciones nacionales, volvía la liga ayer para el Real Madrid. Un derbi madrileño frente al Getafe era el menú del día que se degustaría en el Santiago Bernabéu. Lo que nadie podía imaginar es que iban a salir al campo con la noticia de que el Barcelona se había dejado dos puntitos en San Sebastián frente a la Real Sociedad.

Y es que, como bien reza el título de esta entrada, la Real le echó una muy buena manita al Real. Y esó que el partido en Anoeta empezó con dos goles en un minuto por parte de Xavi y Cesc para el Barcelona. Se presagiaba una goleada de escándalo, sobretodo después de ver la mala (y muy adelantada) defensa del equipo donostiarra. Pero, cosas del fútbol, el Barcelona pecó de prepotencia y se encontró con que la Real en los minutos 60 y 61 le daba la vuelta al marcador poniendo el 2-2 en el electrónico. 2-2 y gracias, porque los culés acabaron pidiendo la hora ante las acometidas finales del equipo local que pudo llevarse todavía un premio mayor.

Y después, el Madrid cumplió con su parte. No jugó demasiado bien en la primera parte, en la que se puede decir que el Getafe fue mejor y se llevó un más que merecido 1-1 al descanso. Pero los blancos salieron mucho más ofensivos en la segunda parte y consiguió ponerse 3-1 con un gol de penalti de C. Ronaldo (regalito del colegiado, todo hay que decirlo) y el segundo de la noche de Benzema, el cual se encuentra en estado de gracia en este comienzo de temporada. El francés es lo mejorcito ahora mismo del Real Madrid en mi opinión. Al final, 4-2 y liderato. Toca pensar en el debut en Champions del miércoles contra el Dinamo de Zagreb con la tranquilidad que dá el hecho de estar en lo más alto de la clasificación.